Se acerca la fecha tope, en la cual los ciudadanos elegirán el futuro de su país, pero ¿a qué precio?
Como todos sabemos en España el sistema político es monarquía parlamentaria, por lo tanto existe una sobiranía nacional donde nosotros elegimos a nuestro representante, de los cuatro partidos políticos posibles, debido al elevado número de diputados y senadores en dos de ellos, se toman como principales, PP y PSOE, haciendo pues, que España tenga un sistema bipartidista. Uno de esos partidos defiende unos ideales conservadores (desde mi punto de vista, a veces intolerantes) mientras otro tiene, ideas más reformistas.
Durante la candidatura del Sr Rodríguez Zapatero, España ha llegado a un elevado número de parados y a una crisis muy acentuada, donde lejos de mejorar sigue estando muy desarrollada, por lo que la mayoría de votantes, piensan que lo prometido por el actual presidente del Partido Socialista Obrero Español, no es cierto. Realmente la postura que debe tener el candidato a la presidencia del partido oponente, es fácil, sabe que debe limitarse a responder a su contrincante, asegurando que todo lo que ahora defiende en su candidatura electoral, lo podrían haber efectuado, de esta forma asegura una gran cantidad de votos, con su lema "sí al cambio", ahora bien, yo me pregunto, ¿de qué tipo de cambio hablamos? La mayoría de personas se dejan persuadir por todo lo que ven y escuchan. Ven el actual estado del país, la gran cantidad de pobreza, el gran déficit inmobiliaria. Escuchan lo mal que va el país y la falta de soluciones implantadas para resolverlo, ¿conclusión? Cambiamos de bando, pero repito ¿a qué precio? El actual "futuro partido representante" del país es el mismos que hace un año fue justiciado por haber sido juzgado de corrupción, el señor Camps fue acusado de haber aceptado trajes de la trama Gürtel. Tampoco deberíamos olvidar la "faena" de la educación y sanidad, aprovecho para recordar la proxima manifestación educativa, convocada el próximo jueves, 17 de Noviembre, como motivo de protesta por la educacuón.
Con todo esto quiero decir, que aquellos senadores, diputados y ministros que van a empezar a ejercer como gobernantes, son los mismos que en su momento han demostrado también unas acciones no especialmente beneficiosas para los españoles. Pero obviamente la situación del país no puede continuar como hasta entonces, es decir el actual gobernante también se caracteriza por corrupción. La realidad es esta, existen enfrentaciones entre unas comunidades y otras, la demagogia lo invade todo, la justicia y el código penal animan a los delincuentes y aplastan al ciudadano, la crisis económica continua haciendo efecto pero los del “canon” se forran.
¿Qué debemos anteponer? ¿Nuestros ideales, o nuestra economía? Yo lo veo claro, ambas cosas son demasiado importantes como para decidir entre una de las dos. Creo que deberíamos manifestarnos y luchar por un estado mejor, un estado de bienestar donde nosotros mediante referéndums dedidamos que ideas queremos que nos rigan, a la vez que una buena economía.
Ayer mismo mientras leía "La voz de Galícia", comprobé que algo fallaba, el señor Rajoy decia que estaba orgulloso de que estas elecciones demostraran la sobirania nacional. Sinceramente no creo que los españoles tengan el poder del estado, cuando su única elección se basa en marcar con una cruz el siguiente presidente, y sin salir de la corrupción, siempre presente.
A menudo hablo de estas cosas con personas que defensan partidos distintos, y la mayoría de veces llegamos a la misma conclusión, o anteponemos nuestros principios o nuestra economía, pero yo hablo de algo distinto, y puede que ahora suene como algo irreal e imposible, pero también se que no soy la única persona que piensa esto, y quien sabe, puede que en un futuro, "sí, todo cambie", pero a mejor.
Nuria González Girón


Buena entrada Nuria, como el blog en general :)
ResponderEliminarMe alegra ver que calificas de intolerantes algunos ideales conservadores, y hablas sobre la importancia de la economía y los ideales. Me parecen fundamentales estos últimos, aunque alguien que no tenga ni para comer me dirá que me meta los principios por donde me quepan. También hablas del papel de ZP en la crisis...puede que la haya acentuado, pero no olvides que gran parte de culpa de la gran dimensión de ésta la tiene el antiguo gobierno (partido que se supone que nos sacará de la crisis, ya veremos a qué coste). Un saludo :) .