A veces, cuando nos miramos en el espejo, y analizamos nuestra vida desde un punto de vista externo, podemos ver cosas horripilantes... Podemos ver que realmente hemos actuado sin saberlo. No hemos tomado nuestras propias decisiones, todo simplemente ha pasado de alguna forma. Somos máquinas, y nuestro único propósito es sobrevivir, pasar la vida, pero a veces nos parece que no somos nosotros quienes pasamos la vida, sino que somos simples espectadores en un universo donde todo ya está decidido, y donde no podemos concebir la i idea de que al terminar la vida, se termina todo.
Pero esto no nos importa mucho, porque no hay nada que podamos hacer. Lo que nos lleva a pensar... que somos realmente muy pequeños en un universo inmenso. Teniendo en cuenta que nos encontramos en un universo probablemente infinito, con un casi infinito número de galaxias, cada una con un inimaginable número de estrellas, muchas de estas estrellas con planetas orbitando alrededor de ellas, y algunos de estos planetas albergando civilizaciones inteligentes o simples formas de vida, no somos para nada importantes.
Pensad: Qué importancia tiene un solo humano de seis mil millones de humanos en total, en una civilización de incontables millones?
Y la respuesta es: tú eres importante en esta vida, quizá no para el resto de 5 millones 999.999.999 personas, pero sí para un número de gente eres esencial en su vida, igual que muchas de ellas son esenciales en la tuya, valórate como debes, confía en ti y sé feliz.
Alejandro Ramos


No hay comentarios:
Publicar un comentario