Un día te despiertas, y te das cuenta de la infinidad de cosas que tienes por delante en el día, ya no solo como quehaceres, si no también la cantidad de responsabilidades que recaen sobre ti en tan solo 24 horas, y piensas ¿Seré capaz de conseguir todo aquello que me propongo hacer? Obviamente, la respuesta es que eres tú el propio dueño de tu cuerpo, de tus extremidades, de la energía que lo compone y de todo aquello que te hace posible en la vida. En esta vida, el camino es muy largo, pero eres lo suficientemente fuerte para conseguir todo aquello que quieres y debes realizar. Esos días que te levantas como bien dice la expresión “con el pie izquierdo” no debes de pensarlo, sí, quizás tienes demasiado estrés acumulado o quizás en tu vida existe un problema que te deja en vigilia día tras día, pero debes levantarte, pensar, razonar y actuar, no puedes quedarte quieto. Lo más cómodo sería pensar ¡No! ¡No puede ser! Estoy en un sueño del que pronto despertaré y mi vida será maravillosa, pero debemos aprender que por muchos obstáculos que en la vida se presenten día a día somos capaces de superarlos, gracias a esa fuerza que tenemos dentro de nosotros y que nos hace alzarnos, cumplir nuestros sueños, llegar a la meta de esas infinidades de carreras que la vida nos presenta. Es decir, es como si la vida fuera un jardín de rosas, por el cual hay que pasar quieras y no, y no hay más remedio que hayan espinas en las rosas, pero debes aprender que eres lo suficientemente fuerte para crear una plataforma de hierro sobre tu cuerpo y superar cada una de las espinas que intenten hacerte daño en el camino. Debes aprender que todo tiene un remedio, debes aprender que en cualquier momento del día debes buscar esa felicidad que te hace sonreír y mantenerte en pie y hierático. Has de rellenar el espacio en blanco de la pizarra de tu vida con aquello que más desees, enfréntate a ello y cumple tus metas.
Alejandro Ramos


Es preciosa Alex, refleja todo lo que sentimos durante el curso, y cuando no, tambien.
ResponderEliminarMe alegro mucho de compartir el blog con alguien que escribe asi de bien :)
Tu amiga Nuria.
Me alegro mucho que tengo, pero tengo que decirte que el placer es mio de poder compartir el blog contigo, creo que tú no te quedas atrás escribiendo así de bien! y ya sabes cuando venga el bajón, lee este texto y tira hacía arriba!
ResponderEliminarUn beso enorme y de corazón.
Alejandro